De la ruptura ósea al compromiso articular
Dentro del espectro clínico, las fracturas representan la pérdida de continuidad ósea, mientras que las luxaciones implican un desplazamiento articular que demanda una reducción experta. Estas condiciones suelen acompañarse de esguinces severos que afectan la estabilidad periférica. Es común que, tras eventos de alto impacto, surjan lesiones de columna que requieren una evaluación meticulosa para evitar daños neurológicos, o lesiones musculares profundas que pueden mimetizar cuadros de mayor gravedad si no son diagnosticadas por un especialista.